Cada cambio de silla supone una oportunidad para mejorar el confort y la postura. En este caso, el objetivo principal era conseguir una mayor estabilidad postural, una mejor distribución de presiones y una adaptación más completa a su evolución.
Hoy en Gracare, os presentamos una nueva entrega muy especial: una silla diseñada para adaptarse mejor a las necesidades actuales del niño y acompañarlo también en su crecimiento.
La importancia de una silla adaptada
La silla anterior ya había acompañado al niño durante una etapa importante, pero sus necesidades habían cambiado y era necesario incorporar nuevas soluciones que permitieran mejorar el posicionamiento y el bienestar diario.
Entre los aspectos que buscábamos mejorar destacan:
- Reposapiés que no permitían apoyar correctamente los pies
- Un cojín que no distribuía el peso de forma uniforme, generando puntos de presión
- Poca capacidad de basculación, limitando el confort postural
Una nueva silla pensada para ofrecer más confort y estabilidad
La nueva configuración permite una adaptación mucho más completa y personalizada, incorporando mejoras clave para el día a día:
- Basculación hasta 60º que mejora el posicionamiento y reduce la presión.
- Cojín que distribuye el peso de forma uniforme y favorece la contención de cadera y piernas.
- Respaldo con controles laterales ajustables (altura, anchura y profundidad) para estabilizar el tronco.
- Reposapiés con cazoleta para una correcta alineación de las extremidades inferiores.
- Se adapta al crecimiento del niño
Más adaptación, más equilibrio y más bienestar
Cada detalle cuenta cuando hablamos de movilidad y posicionamiento. Por eso, en Gracare trabajamos para encontrar soluciones que no solo respondan a las necesidades actuales, sino que también acompañen la evolución de cada persona a lo largo del tiempo.




